1.1. La ensenada de San Simón: un espacio para conservar
La ensenada de San Simón es un espacio natural protegido, incluido en la Red Natura 2000 como Zona de Especial Conservación (ZEC) y en la red gallega de espacios protegidos como Zona de Especial Protección por sus Valores Naturales (ZEPVN).
Constituye un ecosistema costero singular, en el que confluyen las aguas dulces y saladas creando una gran variedad de hábitats de alto valor ecológico. Sus marismas intermareales, estuarios y fondos fangoso-arenosos acogen abundantes bancos de moluscos y numerosas especies de peces. Y sobre sus aguas es fácil observar bandadas de aves acuáticas, lo que convierte a este espacio en un enclave fundamental para la biodiversidad de la ría.

1.2. La ostra, tesoro de la ensenada
Presente en la dieta de las comunidades locales desde la prehistoria, como muestran los restos encontrados en el conchero del castro de A Peneda, la ostra fue también apreciada por los romanos desde su llegada al noroeste, y siguió siendo consumida en villas y monasterios gallegos durante la Edad Media, cuando comenzó a adquirir un notable interés comercial.
A partir del siglo XVI, con la introducción del escabechado como nuevo método de conservación, se hizo posible su exportación a larga distancia desde el litoral gallego, convirtiéndose en un importante recurso económico para los puertos de la ensenada de San Simón.
Sin embargo, la intensa explotación derivada de la alta demanda acabó poniendo en riesgo la renovación del recurso. Hoy, el compromiso de los ostricultores y mariscadoras locales ayuda a garantizar el futuro de la afamada ostra de Arcade, preservando una tradición que forma parte de la identidad de la villa.
Tanto es así que, desde 1987, en el mes de abril se celebra en Arcade la Fiesta de la Ostra, declarada de Interés Turístico de Galicia.

1.3. Escenario de acontecimientos históricos
Por su localización y sus singulares condiciones geográficas, la ensenada de San Simón fue escenario de diversos hechos históricos, siendo el más famoso la batalla de Rande. Este combate naval, el mayor acontecido en las costas gallegas, enfrentó en 1702 a más de ochenta navíos de guerra de las flotas hispano-francesa y anglo-holandesa, en el marco de la Guerra de Sucesión Española. El final de este conflicto internacional, que se prolongó durante catorce años (1701-1714), supuso la llegada de la dinastía Borbón a la corona hispánica y puso fin a la época de la Casa de Austria.
La trascendencia de la batalla fue más allá del plano político y militar, dando lugar a su propia leyenda. Hundida la flota hispano-francesa que procedía de América cargada de mercancías, se desató la fiebre por recuperar los cargamentos que se suponía permanecían en las bodegas. Decenas de expediciones tuvieron lugar en las aguas de la ensenada desde el mismo día siguiente de la batalla, en busca del tesoro de Rande. Su relevancia fue tal que Julio Verne, en su obra Veinte mil leguas de viaje submarino, relata cómo el capitán Nemo se valía de este tesoro para financiar sus viajes.

1.4. Las islas de San Simón y Santo Antón
En el interior de la ensenada emerge este pequeño archipiélago cargado de historia. Su condición insular marcó el destino de sus moradores a lo largo del tiempo, e incluso inspiró al trovador medieval Mendinho (siglo XIII), que cantó la angustia de una amada cercada en San Simón por las olas del mar, temiendo por la llegada de su amor.
En busca de aislamiento, fue elegida como morada por comunidades religiosas medievales, que levantaron allí un monasterio habitado durante siglos, alternando con períodos de abandono debido a los ataques corsarios y saqueos de los que fue objeto. Templarios, pascualinos, franciscanos y benedictinos encontraron refugio en las islas hasta su despoblamiento definitivo en el siglo XVII, permaneciendo deshabitadas casi doscientos años.
En el siglo XIX la isla volvió a prestar servicio como lazareto marítimo, destinado a acoger la cuarentena obligatoria de todos los barcos procedentes de América con destino a un puerto atlántico peninsular. Inaugurado en 1838, fue cerrado en 1927 debido a los avances en el tratamiento y la prevención de enfermedades infecciosas.
Pocos años permaneció sin uso, abriéndose entonces el período más oscuro de su historia. Entre 1936 y 1943 fue empleada por la dictadura franquista como campo de concentración por el que pasaron más de 5.600 presos políticos republicanos. Muchos de ellos fueron asesinados o ejecutados como consecuencia de consejos de guerra, mientras que otros tantos fallecieron debido a las condiciones de insalubridad, hacinamiento y hambre.
Antes de su recuperación definitiva en la década de 1990, las islas tuvieron otros usos más efímeros: residencia temporal de la guardia de Franco y hogar para huérfanos de marineros.

1.5. Lugar de Memoria Democrática
Desde el 3 de septiembre de 2025, la isla de San Simón está declarada Lugar de Memoria Democrática. El reciente reconocimiento rinde homenaje a los muertos y presos políticos allí recluidos, y sitúa la isla como símbolo de la represión de la dictadura franquista.
Pero también recuerda la resistencia y solidaridad protagonizadas por las llamadas “madriñas”, mujeres de la contorna que atendieron a los presos proporcionándoles comida y ropa y sirviendo de enlace con sus familiares.
San Simón permanece así como un espacio de recuerdo y compromiso con la memoria democrática.

1.1. The San Simón Inlet: a place to preserve
The San Simón inlet is a protected natural area, included in the Natura 2000 Network as a Special Area of Conservation (SAC) and in the Galician network of protected areas as a Zone of Special Protection for its Natural Values (ZEPVN).
It constitutes a unique coastal ecosystem where fresh and salt waters converge, creating a wide variety of habitats of high ecological value. Its intertidal marshes, estuaries and muddy–sandy seabeds host abundant shellfish beds and numerous fish species. Over its waters, flocks of waterbirds are a common sight, making this space a key haven for the biodiversity of the estuary.

1.2. The oyster, treasure of the inlet
Oysters have been part of the local diet since prehistoric times, as shown by the remains found in the shell midden of the Castro of A Peneda. They were also prized by the Romans from the time of their arrival in the northwest, and continued to be consumed in Galician villas and monasteries throughout the middle Ages, when they began to acquire significant commercial value.
From the 16th century onwards, with the introduction of pickling as a new preservation method, oysters could be exported over long distances from the Galician coast, becoming an important economic resource for the ports of the San Simón inlet.
However, intense exploitation driven by high demand eventually put the resource at risk. Today, the commitment of local oyster farmers and shellfish gatherers helps safeguard the future of the renowned Arcade oyster, preserving a tradition that forms part of the town’s identity. So much so that, since 1987, the Oyster Festival has been celebrated every April in Arcade, recognized as a Festival of Tourist Interest in Galicia.

1.3. A stage for historical events
Due to its location and unique geographical conditions, the San Simón inlet has witnessed various historical events, the most famous being the Battle of Rande. This naval combat, the largest ever fought on the Galician coast, took place in 1702 between more than eighty warships of the Spanish–French and Anglo–Dutch fleets, in the context of the War of the Spanish Succession. The end of this international conflict, which lasted fourteen years (1701–1714), brought the Bourbon dynasty to the Spanish throne and marked the close of the Habsburg era.
The battle’s impact went beyond politics and warfare, giving rise to its own legend. When the Spanish–French fleet, returning from the Americas laden with goods, was sunk, a frenzy to recover the supposed treasures left in the holds began. Dozens of expeditions took place in the inlet’s waters from the next day, in search of the treasure of Rande. Its fame was such that Jules Verne, in Twenty Thousand Leagues under the Sea, has Captain Nemo finance his voyages with this very treasure.

1.4. The islands of San Simón and Santo Antón
At the heart of the inlet emerges this small archipelago steeped in history. Its insular character shaped the destiny of its inhabitants over time, and even inspired the medieval troubadour Mendinho (13th century), who sang of the anguish of a beloved trapped in San Simón by the sea waves, fearing for the arrival of her lover.
Seeking seclusion, medieval religious communities chose the islands as their dwelling, building a monastery that was inhabited for centuries, with periods of abandonment due to pirate attacks and looting. Templars, Pascualinos, Franciscans and Benedictines all found refuge here until their definitive depopulation in the 17th century, leaving the islands uninhabited for nearly two hundred years.
In the 19th century, the islands once again took on a role of service as a maritime quarantine station (lazaretto), designed to host compulsory quarantines for all ships arriving from the Americas bound for an Atlantic port of the Iberian Peninsula. Opened in 1838, it was closed in 1927 following advances in the treatment and prevention of infectious diseases.
For only a few years, the islands lay unused, before entering the darkest period of their history. Between 1936 and 1943, under Franco’s dictatorship, they were used as a concentration camp through which more than 5,600 Republican political prisoners passed. Many were murdered or executed in summary courts-martial, while many others died due to unsanitary conditions, overcrowding and starvation.
Before their definitive recovery in the 1990s, the islands had other, temporary uses: as a summer residence for Franco’s guard and as a home for the orphans of sailors.

1.5. A Place of Democratic Memory
Since 3 September 2025, San Simón Island has been officially designated a Place of Democratic Memory. This recent recognition honours the dead and the political prisoners held there, and positions the island as a symbol of the repression of Franco’s dictatorship.
It also recalls the resistance and solidarity embodied by the so-called madriñas (“godmothers”), women from the surrounding area who cared for prisoners, providing them with food and clothing and serving as a vital link with their families.
San Simón thus endures as a space of remembrance and a commitment to democratic memory.

A Enseada de San Simón: un espazo para conservar

A Enseada de San Simón é un espazo natural protexido incluído na Rede Natura 2000 como Zona de Especial Conservación (ZEC) e na rede galega de espazos protexidos como Zona de Especial Protección polos seus Valores Naturais (ZEPVN).

Constitúe un ecosistema costeiro singular, no que conflúen as augas doces e salgadas creando unha variedade de hábitats de alto valor ecolóxico. As súas marismas intermareais, estuarios e fondos lamacento-areosos, acollen abundantes bancos de moluscos e numerosas especies de peixes. E sobre as súas augas é doado observar bandadas de aves acuáticas, o que converte este espazo nun enclave fundamental para a biodiversidade da ría.

A ostra, tesouro da Enseada

Presente na dieta das comunidades locais dende a prehistoria, como amosan os restos atopados no cuncheiro do castro da Peneda, a ostra foi tamén apreciada polos romanos dende a súa chegada ao noroeste, e continuou a ser consumida nas vilas e mosteiros galegos durante a Idade Media cando comezou a adquirir un notable interese comercial.

Foi a partir do século XVI, coa introdución do escabechado como novo método de conservación, que se posibilitou a súa exportación a longa distancia dende litoral galego, converténdose nun importante recurso económico para os portos da Enseada de San Simón.

Porén, a intensa explotación derivada da alta demanda acabou por poñer en risco a renovación do recurso. Hoxe, o compromiso dos ostricultores e mariscadoras locais, axuda a garantir o futuro da afamada ostra de Arcade, preservando unha tradición que forma parte da identidade da vila.

Tanto é así que dende 1987, no mes de abril, celébrase en Arcade a festa da Ostra, declarada festa de interese turístico galego.

Escenario de acontecementos históricos

Pola súa localización e as súas condicións xeográficas singulares, a Enseada de San Simón foi escenario de diversos feitos históricos, sendo o máis afamado a Batalla de Rande. Este combate naval, o maior acontecido nas costas galegas, enfrontou no ano 1702 a máis de oitenta navíos de guerra das frotas hispano-francesa e anglo-holandesa no marco da Guerra de Sucesión Española. O fin deste conflito internacional que se prolongou durante catorce anos, entre 1701 e 1714, supuxo a chegada da dinastía Borbón á coroa hispánica, e puxo fin á época da Casa de Austria.

A transcendencia da batalla foi máis aló do plano político e militar, dando lugar a súa propia lenda. Afundida a frota hispano-francesa que procedía de América cargada de mercadorías, desatouse a febre por recuperar os cargamentos que se supoñía permanecían nas bodegas. Decenas de expedicións tiveron lugar nas augas da Enseada co fin de dar co tesouro de Rande dende o mesmo día seguinte da batalla. A súa relevancia foi tal que Julio Verne, na súa obra 20.000 leguas de viaxe submarina, relata como o capitán Nemo se valía deste tesouro para financiar as súas viaxes.

As illas de San Simón e Santo Antón

No interior da Enseada emerxe este pequeno arquipélago cargado de historia. A súa condición insular marcou o destino dos seus moradores ao longo do tempo, e mesmo inspirou ao trobador medieval Mendinho (século XIII), que cantou a angustia dunha amada cercada en San Simón polas ondas do mar, temendo pola chegada do seu amor.

Na procura de illamento, foi elixida como morada por comunidades relixiosas medievais, que levantaron nela un mosteiro habitado durante séculos alternando con períodos de abandono debido aos ataques corsarios e saqueos do que foi obxecto. Templarios, pascualinos, franciscanos e beneditinos atoparon refuxio nas illas ata o seu despoboamento definitivo no século XVII, permanecendo deshabitada preto de douscentos anos.

No século XIX volvería a illa a prestar servizo como lazareto marítimo, destinado a acoller a corentena obrigatoria de todos os barcos procedentes de América con destino a un porto atlántico peninsular. Inaugurado en 1838, foi pechado en 1927 debido aos avances no tratamento e prevención das enfermidades infecciosas.

Poucos anos ficou sen uso a illa, abríndose o período máis escuro da súa historia. Entre 1936 e 1943 foi empregada pola Ditadura franquista como campo de concentración polo que pasaron máis de 5600 presos políticos republicanos. Moitos deles asasinados ou, executados como consecuencia de consellos de guerra, mentres que moitos outros faleceron polas condicións de insalubridade, masificación e fame.

Antes da súa recuperación definitiva na década de 1990, as illas tiveron outros usos máis efémeros: residencia temporal da Garda de Franco e fogar para orfos dos mariñeiros.

Lugar de Memoria Democrática

Dende o 3 de setembro de 2025, a illa de San Simón está declarada como Lugar de Memoria Democrática. O recente recoñecemento rende homenaxe aos mortos e presos políticos alí recluídos e sitúa a illa como símbolo da represión da Ditadura franquista.

Mais tamén lembra a resistencia e solidariedade protagonizada polas chamadas “madriñas”, mulleres da contorna que atenderon aos presos subministrándolles comida e roupa e servindo de enlace cos familiares dos reclusos.

San Simón permanece así como espazo de lembranza e compromiso coa memoria democrática.