3.1. Los puentes del ferrocarril
– El primer puente (1881–1884)
Fue el primero de los tendidos en este lugar. Tenía una estructura metálica en celosía con tres vanos y dos pilares de piedra como sustentación. Representaba un destacado ejemplo de la ingeniería civil en hierro característica de aquella época. Mientras tanto, para el paso de vehículos y peatones se utilizaba el puente de Sampaio, situado río arriba.
– El segundo puente (década de 1930)
Tras varias obras de refuerzo, el puente original fue sustituido por una nueva estructura. Es la que podemos observar hoy en día, por la que circularon trenes hasta el año 2011. De características similares a la original, cuenta en este caso con un único pilar central.
– El puente nuevo (2011)
Inaugurado con el nuevo trazado del Eje Atlántico de Alta Velocidad, dejó fuera de uso al puente anterior. Mantiene el mismo tipo constructivo: un puente metálico en celosía, con una longitud de 120 metros, dos vanos y un único pilar central, integrándose visualmente con el puente histórico.
– De la ingeniería del hierro a la alta velocidad
Los tres puentes del ferrocarril representan, en conjunto, la evolución de las infraestructuras y de la tecnología a lo largo de más de un siglo. Desde la primera ingeniería en hierro del siglo XIX hasta la alta velocidad del XXI, todos ellos, al igual que el de Pontesampaio, testimonian la importancia de este lugar como punto de conexión.

3.2. Tiempos y distancias
La línea férrea entre Vigo y Pontevedra cubre una distancia aproximada de 22 km.
En 1884, cuando se inauguró la conexión, las locomotoras de vapor tardaban cerca de 1 hora en recorrerla. El coste del billete era de 1,65 pesetas, equivalente a unos 0,009 euros actuales.
Cien años después, en 1984, las locomotoras diésel reducían el tiempo a 20 minutos, con un precio de alrededor de 100 pesetas (unos 0,6 euros).
En 2024, cuarenta años más tarde, el trayecto se realiza en 17 minutos, con un coste aproximado de 3 euros.
Más allá de las cifras, la evolución de los tiempos muestra cómo el tren fue acercando cada vez más las localidades por las que pasaba, transformando la vida cotidiana de las personas que se mueven entre ellas.

3.3. El viaje inaugural
La primera línea férrea de Galicia se inauguró en 1873, comunicando Santiago con Carril. Ocho años después, en 1881, entró en funcionamiento la vía entre Vigo y Ourense, al tiempo que comenzaba la construcción del ramal Redondela–Pontevedra.
Tres años más tarde, en 1884, la infraestructura estaba completamente construida, incluyendo varios puentes y túneles, como los de Soutomaior, y destacando el viaducto metálico de Redondela como la obra de ingeniería más sobresaliente de este tramo.
Así lo destacaba la prensa madrileña:
“En la nueva línea, aunque corta, hay magníficas obras de fábrica: sin contar las estaciones y apeaderos, han de llamar poderosamente la atención del viajero el gigantesco viaducto de Redondela, el soberbio puente de Sampaio, el túnel de Figueirido y otras obras secundarias, costosas, atrevidas y bien hechas.”
El Imparcial. Madrid. 20 de junio de 1884, página 3.
El viaje de pruebas tuvo lugar el 16 de mayo de 1884, cuando la primera locomotora cruzó el puente de hierro del río Verdugo en dirección a Pontevedra, llegando a la ciudad pasadas las 11 de la mañana. La inauguración oficial de la línea se celebraría unos días más tarde.
Así recogía la prensa local la llegada a Pontevedra de aquel viaje de pruebas:
“Desde las 9 de la mañana la concurrencia llenaba literalmente la estación y sus inmediaciones (…) a las 11 y minutos se oyeron algunas dinamitas; más tarde el potente silbido de vapor y poco después, se detenía frente a la estación la poderosa máquina. Y ¡cosa extraña! La multitud permaneció silenciosa.”
La Voz de Helenes. Pontevedra. 18 de mayo de 1884.

3.3.1. La locomotora
La locomotora empleada en la inauguración del ramal Redondela–Pontevedra era uno de los modelos 030 de la factoría alemana Schwartkopff, adquirida por la compañía MZOV, concesionaria de la línea. Fue bautizada con el nombre de “Pontevedra”.

3.1. The railway bridges
– The first bridge (1881–1884)
This was the first to be built here. It had a lattice iron structure with three spans and two stone piers for support. It represented a remarkable example of the civil engineering in iron typical of that period. Meanwhile, vehicles and pedestrians continued to cross via the Sampaio bridge, located further upstream.
– The second bridge (1930s)
After several reinforcement works, the original bridge was replaced by a new structure. This is the one still standing today, used by trains until 2011. Similar in design to the first, it features a single central pier.
– The new bridge (2011)
Inaugurated with the new layout of the Atlantic High-Speed Line, it put the previous bridge out of use. It follows the same construction type: a lattice metal bridge, 120 metres long, with two spans and a single central pier, blending visually with the historic bridge.
– From iron engineering to high speed
Taken together, the three railway bridges represent the evolution of infrastructures and technology over more than a century. From the first iron engineering of the 19th century to the high-speed of the 21st, all of them —like the Pontesampaio bridge— bear witness to the importance of this place as a point of connection.

3.2. Times and distances
The railway line between Vigo and Pontevedra covers a distance of approximately 22 km.
In 1884, when the connection was inaugurated, steam locomotives took about 1 hour to complete the journey. The ticket cost 1.65 pesetas, equivalent to about €0.009 today.
A hundred years later, in 1984, diesel locomotives reduced the journey time to 20 minutes, with a ticket price of around 100 pesetas (about €0.60).
In 2024, forty years later, the journey takes just 17 minutes, with a cost of approximately €3.
Beyond the figures, the evolution of travel times shows how the train gradually brought the towns it linked ever closer together, transforming the daily lives of the people who moved between them.

3.3. The inaugural journey
The first railway line in Galicia was inaugurated in 1873, linking Santiago with Carril. Eight years later, in 1881, the Vigo–Ourense line entered service, at the same time as construction began on the Redondela–Pontevedra branch.
Three years later, in 1884, the infrastructure was fully completed, including several bridges and tunnels, such as those of Soutomaior, with the Redondela metal viaduct standing out as the most remarkable engineering work of this section.
As the Madrid press highlighted:
“On the new line, though short, there are magnificent works: aside from the stations and halts, the gigantic viaduct of Redondela, the superb bridge of Sampaio, the Figueirido tunnel and other secondary works —costly, daring and well made— will certainly draw the traveller’s attention.”
El Imparcial. Madrid. 20 June 1884, page 3.
The trial run took place on 16 May 1884, when the first locomotive crossed the iron bridge over the Verdugo River on its way to Pontevedra, arriving in the city shortly after 11 a.m. The official inauguration of the line was held a few days later.
As the local press reported on the arrival in Pontevedra of that trial journey:
“From 9 in the morning the crowd literally filled the station and its surroundings (…) at 11 o’clock and a few minutes later some dynamite was heard; soon after, the loud whistle of steam, and shortly afterwards the powerful engine stopped in front of the station. And —a strange thing! — the crowd remained silent.”
La Voz de Helenes. Pontevedra. 18 May 1884.

3.3.1. The locomotive
The locomotive used for the inauguration of the Redondela–Pontevedra branch was one of the 030 models built by the German manufacturer Schwartkopff, purchased by the MZOV company, concessionaire of the line. It was christened “Pontevedra.”

As pontes do ferrocarril

A primeira ponte (1881–1884)
Foi a primeira das pontes tendidas neste lugar. Tiña unha estrutura metálica en celosía con tres vans e dous piares de pedra como sustentación. Representaba un exemplo destacado da enxeñaría civil en ferro característica daquela época. Trazada para o paso do ferrocarril, vehículos e persoas salvaban o curso do río pola ponte de Sampaio, situada nas proximidades augas arriba.

-A segunda ponte (década dos 30)

Tras varias obras de reforzo, a ponte orixinal foi substituída por unha nova. Esta é a que podemos observar hoxe en día, e pola que circularon trens ata o ano 2011. De similares características á orixinal, conta neste caso cun único piar central.

-A ponte nova (2011)

Inaugurada co novo trazado do Eixo Atlántico de Alta Velocidade, deixou en desuso a ponte anterior. Mantén o tipo construtivo das anteriores: unha ponte metálica en celosía, cunha lonxitude de 120 metros, dous vans e un único piar central, integrándose visualmente coa ponte histórica.

– Da enxeñaría do ferro á alta velocidade.

As tres pontes do ferrocarril representan, en conxunto, a evolución das infraestruturas e da tecnoloxía ao longo de máis dun século. Dende a primeira enxeñaría en ferro do século XIX ata a alta velocidade do XXI, e todas elas, igual que a de Pontesampaio, testemuñan a importancia deste punto como lugar de conexión.

Tempos e distancias

A liña férrea entre Vigo e Pontevedra cubre unha distancia aproximada de 22 km.

Para percorrelos, no ano 1884 cando se inaugura a conexión entre Vigo e Pontevedra, as locomotoras de vapor invertían preto de 1 hora. Sendo o custe do billete de 1,65 pesetas, arredor de 0,009 euros actuais.

Cen anos despois, en 1984, as locomotoras diésel reducían o tempo a 20 minutos, e o prezo de arredor de 100 pesetas, uns 0,6 euros.

En 2024, corenta anos despois, o tempo reduciuse a 17 minutos, cun custo sobre 3 euros.

Máis aló das cifras, a evolución dos tempos mostra como o tren foi achegando cada vez máis as localidades polas que pasaban, transformando a vida cotiá das persoas que se moven entre as diferentes poboacións.

A viaxe inaugural

A primeira liña férrea de Galicia foi inaugurada en 1873, comunicando Santiago con Carril. Oito anos despois, en 1881, entrou en funcionamento a vía entre Vigo e Ourense, ao tempo que comeza a construción do ramal Redondela-Pontevedra.

Tres anos máis tarde, en 1884, a infraestrutura estaba completamente construída, incluíndo varias pontes e túneles, como os de Soutomaior, e destacando o viaduto metálico de Redondela como a obra de enxeñaría máis sobresaínte deste tramo.

Así o destacaba a prensa madrileña:

“Na nova liña, aínda que curta, hai magníficas obras de fábrica: sen contar as estacións e apeadoiros, han de chamar poderosamente a atención do viaxeiro o xigantesco viaduto de Redondela, a soberbia ponte de Sampaio, o túnel de Figueiredo e outras obras secundarias, custosas, atrevidas e ben feitas”

El Imparcial. Madrid. 20 de xuño de 1884, páxina 3.

A viaxe de probas tivo lugar o 16 de maio de 1884, cando a primeira locomotora cruzou a ponte de ferro do río Verdugo en dirección a Pontevedra, chegando á cidade pasadas as 11 da mañá. Non será ata uns días máis tarde cando se celebra a inauguración oficial da liña.

Así recollía a prensa local a chegada a Pontevedra daquela viaxe de probas:

“Desde as 9 da mañá a concorrencia enchía literalmente a estación e as súas inmediacións (…) ás 11 e minutos oíronse algunhas dinamitas; máis tarde o potente asubío de vapor e pouco despois, detíñase fronte á estación a poderosa máquina. E ¡cosa estraña! A multitude permaneceu silenciosa.”

La Voz de Helenes. Pontevedra. 18 de maio de 1884.

A locomotora

A locomotora empregada na inauguración do ramal Redondela – Pontevedra era un dos modelos 030 da factoría alemá Schwartkopff, adquirida pola compañía MZOV concesionaria da liña. Foi bautizada co nome de “Pontevedra”.